Cuando nuestro organismo esta saludable nuestros dos riñones en conjunto con el hígado y otros sistemas hacen la valiosa labor de eliminar desechos que nuestro cuerpo produce a lo largo del día, también regulan líquidos corporales, electrolitos y minerales.

Además los riñones liberan tres importantes hormonas: eritropoyetina, renina y calcitriol; que a grandes rasgos se encargan de la producción de glóbulos rojos, regulación de la presión arterial y manutención del calcio, respectivamente.

Los alimentos que consumimos son utilizados para obtener energía y la reparación del organismo. Después de que el organismo absorbe lo que necesita, los desechos pasan a circulación sanguínea para ser trasladados a los riñones donde finalmente son eliminados. Los riñones saludables cada día procesan aproximadamente 190 litros de sangre para eliminar alrededor de 2 litros de productos de desecho y liquido en exceso. Por eso tan importante como respirar y comer es contar con un eficiente sistema de desecho.

Principales enfermedades que se deben a una mala nutrición

A las enfermedades renales les suelen llamar “el asesino silencioso” porque la mayoría de los casos se diagnostica la enfermedad cuando el daño ya es muy avanzado y cuando las células de los riñones sufren daño, este es irreversible, pues no hay ningún síntoma que lo delate y te obligue a solicitar atención médica.

Hasta que comienzan a perder sus capacidades, se puede observar que se acumulan toxinas en nuestro cuerpo como urea, exceso de potasio, presencia de anemia, retención de líquidos, presión arterial alta y puede haber aumento de colesterol y triglicéridos en sangre.

Una buena nutrición es un factor determinante para prevenir o disminuir el riesgo de padecer una enfermedad renal, “los malos hábitos de alimentación” particularmente los excesos, te preguntaras… ¿Porque? como mencione con anterioridad este órgano se encarga de desechar los restos de lo que consumes, si ingerimos un exceso de alimentos que tiene una carga de nutrientes que no utilizaremos durante todo el día van desencadenando enfermedades que son estrechamente ligadas una de la otra, por ejemplo: obesidad, Diabetes o/e hipertensión Arterial, por mencionar las más comunes.

No obstante existen algunos factores de tu alimentación que puedes modificar paulatinamente y de esta manera reducir el riesgo de desarrollar enfermedades renales, en el caso de ya tener el padecimiento disminuir el deterioro para tener una mejor calidad de vida.

Recomendaciones para mejorar una nutrición renal

Primeramente “el consumo de sal”: Sabes cuanta sal en promedio consumes al día?, «cuanta deberíamos de consumir como máximo, según la recomendación de los expertos? El consumo de sal recomendado según la Organización mundial de la Salud es de 5 gramos al día, lamentablemente el consumo de sodio (sal) excede los 11 gramos. Este exceso provoca graves daños a la salud a nivel renal.

Mantener una Ingesta de agua adecuada; Consumir suficientes agua ayuda a tus riñones a eliminar excesos de sodio, urea y toxinas, lo cual conlleva a un “menor riesgo“.

Contrariamente, una “carga agresiva de líquidos” puede causarte efectos secundarios. La ingesta moderada recomendado para una persona promedio oscila en dos litros diarios. La ingesta adecuada de líquidos depende de muchos factores; condición fisiológica (embarazo, lactancia, etc.) genero, tipo de clima, actividad física que realizas durante el día.

Tener ingesta adecuada de carbohidratos, limitar principalmente los refinados con el fin de controlar el nivel de azúcar en sangre. Es particularmente importante mencionar que si eres diabético y no tienes un control de adecuado de la glucosa (azúcar) en sangre, hay un alto riesgo de estar comprometiendo la salud de tus riñones.

Ingesta adecuada de Proteínas: ¿sabes cuanta proteína deberías de consumir de acuerdo a tu complexión, condición fisiológica y actividad física diaria? Un adulto varón de un rango de edad de entre los 25 y 50 años con peso de 79 kg, con un rango de actividad leve, su requerimiento de proteínas es de 0.8 grs. por kilogramo, es decir: 63 grs. que en alimento equivale a 18 claras de huevo, o dos y media latas de atún enlatado en agua o tres y media piezas de milanesa de pollo medianas, o 4 tazas de frijoles cocidos.

Recordemos que no solo los alimentos de origen animal contiene proteínas, también las verduras, los cereales, tubérculos, leguminosas y oleaginosas. Al igual que todos los nutrientes y el agua es importante individualizar tus requerimientos pues no es el mismo para un bebe recién nacido que para un niño de dos años o para una mujer que tiene un estilo de vida sedentario a una mujer que practica algún deporte de alto rendimiento, como un nadador profesional.

La razón por la que el consumo excesivo de proteínas puede deteriorar a nuestros riñones es debido a que a diferencia de las grasa, el exceso de este nutriente no se deposita y para ser desechadas se tienen que destruir las moléculas de las proteínas llamadas aminoácidos, entonces se ven afectados por el acceso de trabajo para liberar del cuerpo desechos generados como el ácido úrico, la urea y el amoniaco, no solo los riñones también el hígado. Sin contar el sin fin de complicaciones que estos desechos generan en nuestro organismo tendría que dedicar un tema completo a las consecuencias que tiene el consumo excesivo de proteínas.

Consumo moderado de grasas: de la ingesta de una alimentación balanceada el consumo de grasas debe oscilar en próximamente del 25 al 30 % de las calorías totales. De estas saber elegir el tipo de grasas; las recomendables y que tienen factor de protección para nuestras arterias son las” grasas buenas” o “el colesterol bueno” que puedes encentrar en grasas de origen vegetal como los aceites de canola, oliva, soya etc., y algunas oleaginosas como las almendras, cacahuates, nueces.

Y menor cantidad las grasa malas “saturadas” que generalmente están en los alimentos de origen animal como la mantequilla, manteca, carnes en general (dependiendo el corte, el contenido de grasas saturadas puede varias) carnes frías (embutidos) por supuesto y lácteos. Y finalmente las muy polémicas “grasas trans” que puedes principalmente en la margarina y la mayoría de los alimentos procesados “comida chatarra”.

Factores que provocan una enfermedad renal

Es bien conocido que el consumo excesivo de grasas genera no solo sobrepeso y obesidad, sino también otros desordenes como “colesterol alto y triglicéridos” (hiperlipidemia) incrementando el riesgo de obstrucción de las arterias provocando hipertensión arterial “presión arterial alta” generando silenciosamente insuficiencia renal.

Factores como fumar, poco actividad física, consumo excesivo de fármacos y hasta estrés excesivo, entre muchos otros, influyen en el desarrollo de una enfermedad renal.

Es de Vital importancia hacer chequeos anuales para confirmar que tus riñones estén trabajando al 100% y si ya padeces de alguna enfermedad crónica como la diabetes, hipertensión e insuficiencia renal, tienes obesidad o frecuentemente presentas colesterol alto y triglicéridos acude con tu médico especialista y nutriólogo para que recibas el tratamiento adecuado.
¡Tan tan!